sábado, 19 de enero de 2019

A veces cuando uno menos se espera que pase algo, simplemente sucede.

Uno nunca se espera que esa persona que te soltó tantas veces, que te descartó como a una basura, te busque.

Y ahora es ella quien te busca, te dice que ya se dió cuenta, te dice que quiere otra oportunidad, te dice que será diferente, te dice una sarta de mentiras mientras llora y tú, tú qué sigues enamorado de ella, a ti que te duele profundamente su dolor, tú que solo eres un imbécil idealista, le crees.

Dudas, sí. Algo te dice que no está bien todo esto, pero es lo que siempre quisiste que hiciera y ahora lo está haciendo. Al final, la detienes, le dices que no se vaya y la besas.

Y como imbécil vuelves a caer, te le vuelves a entregar, te pones de nuevo en sus manos resbaladizas y piensas, realmente tienes fe en que esta vez sí será diferente.

Pero no lo es.


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