Nuestro amor era demasiado grande como para etiquetarlo de una u otra manera. No era el típico amor que te hace aferrarte a alguien y que muere cuando esa persona se va, no. Era la forma en que amábamos la vida y nos lo compartíamos. Eran retos y duelos cargados de letras y números. Era la ciencia contra lo social. Eran dos vidas totalmente opuestas buscando explorar la mirada contraria. Y así cuan maravilloso era, también sus demonios se dimensionaban. Eran relaciones de poder a lo Foucault. Eran vidas, tiempos y amores líquidos a lo Bauman. Era tu nombre fuerte e imponente que combinaba con tu andar, con esa presencia que da miedo.
Era un eterno sufrimiento que me mantenía al extremo, pero viva y sabiendo volar a lo Girondo.
miércoles, 31 de julio de 2019
jueves, 4 de julio de 2019
El estrés
El estrés es un estado muy común actualmente debido a las exigencias de nuestros tiempos, en donde además la tecnología juega un papel muy importante y el humano ha tenido que adaptarse para realizar múltiples tareas a la vez.
Visto de manera general, el estrés es un estado de sobreactivación que se produce en la mente cuando ésta se ve desbordada y se refleja en el cuerpo.
El estrés surge en el ser humano como una cuestión adaptativa. Antiguamente nos servía como una alerta para emprender acciones conservativas.
En la actualidad tiene connotaciones tanto positivas como negativas.
El eustrés (estrés positivo) representa para nosotros un reto o una motivación, así que las acciones que emprendemos se llevan a cabo de manera voluntaria. El estrés positivo nos ayuda a crecer en diversos aspectos de nuestras vidas pues nos provoca el generar más recursos para hacer frente a la vida cotidiana.
El estrés negativo (distrés) es aquel que nos resulta desbordante y que, en ocasiones, nos lleva a realizar acciones que parecieran no tener sentido. Está situación hace que las acciones que se realizan sean percibidas como obligaciones, perdiendo así el gusto por llevarlas a cabo.
La sintomatología es multivariada y muy personal, además de tener tintes idiosincrácicos. Sin embargo, existen al menos tres aspectos de la vida en los cuales nos vemos afectados debido al estrés.
- Hábitos: se ven afectados aspectos como la alimentación, los tiempos y la calidad del sueño, el deseo sexual, situaciones de ocio, etc.
- Malestares físicos: se presentan malestares, principalmente dolorosos, en diversas partes del cuerpo, mayormente en el estómago.
- Psicológicos: cambios en el estado de ánimo. Tendemos a estar más irritables manifestado mayores emociones de ira y/o tristeza.
Debido a que los síntomas son diferentes de persona a persona, es importante aprender a identificarlos en nosotros basándonos en el autoconocimiento. Solo así podremos darnos cuenta realmente de que existe algo que nos está afectando.
Esta tarea no es tan fácil como suena. En ocasiones son los otros, los que nos rodean, los que se dan cuenta de que algo no va bien. Si se trata de personas muy cercanas, conocedoras de nuestros hábitos, podrían incluso darse cuenta de que se trata de estrés.
El estrés no tratado puede afectarnos tanto física como psicológicamente y desencadenar en problemas mayores que resulten más difíciles de tratar.
martes, 2 de julio de 2019
En ocasiones creemos que el cuestionarnos a nosotros mismos es un ejercicio tedioso y sin sentido, que el conocernos y reconocernos no es importante en este mundo moderno, efímero, que se mueve tan a prisa y al cual no le interesan las racionalidades del ser.
Pero estoy plenamente convencida de que el conocernos constituye el principio de todo, pues solo desde el pleno conocimiento de nosotros mismos podemos aceptar lo que somos, lo que no somos y lo que nos falta por ser.
De esta manera, el autoconocimiento es la base en la que estará sustentada nuestra vida y la evolución de la misma, donde tomaremos los elementos para desarrollar nuestra vida personal, académica, profesional, familiar, etc.
Por todo esto, es prudente iniciar por contar, conocer y reconocer todos aquellos episodios que forman parte de mi configuración, todos aquellos aspectos que me han conformado a ser la persona que actualmente soy.
En las siguientes hojas me describo y me descubro, no sin hacer mención del
miedo que esto ha causado y a la curiosidad que me ha provocado, resultando en un ejercicio catártico que sirve como base para el análisis y reflexión de mis experiencias de vida.
A través de estas letras describo mi comportamiento y los senderos que me han llevado hasta donde ahora me encuentro y, a su vez, encuentro apartados de mi personalidad que permanecían invisibles y a la espera de encontrar su propia luz.