miércoles, 13 de septiembre de 2017

Y si pudiéramos revivir aquellos días llenos de sol y mate en Paraná o aquellas noches llenas de lluvia y tango en Buenos Aires?

Volver a caminar bajo la tormenta a la orilla del Río de la Plata o tomar aquel catamarán que nos lleva a Uruguay.

- Te molesta lo que se dice de ti?

- Sí.

- Por qué?

- Porque la mayor parte no es cierta.

- Y? Realmente te importa esa gente? Acaso te dan de comer, son tus amigos, familiares, te afectan en tu trabajo o al menos están cerca?

- No, pero tengo una reputación que cuidar.

- Tu reputación no tiene nada que ver con esa gente, están en dos universos totalmente diferentes, o no?

- Es correcto.

- Sé cuánto te caga estar metida en chismes pero sé práctica como sueles ser. No te afectan en lo más mínimo, entonces deja que se sigan entreteniendo hablando de ti. La gente que te guarda cariño se tomará el tiempo de seguir conociéndote. Y enfócate en tu doctorado ahora que ya tienes luz verde, en tu nuevo empleo que tanto peleaste, en tus proyectos que al fin te veo retomando, en tu familia.

- Y en ti también no?

- Tonta, yo no tengo intenciones de irme en un buen rato, así que sigue creciendo que desde aquí me gusta observarte.

Simplemente amo a esta mujer.

- Y tú te consideras buena o mala novia?

- Mmm... Depende. Un poco de ambas supongo.

- Cómo es eso?

- Depende de a quién le preguntes, de lo que fuera que esperaban de mí, de la época de mi vida en que me encontraba, del momento en el que estaba. De qué es ser buena o mala como pareja. Depende de esa persona también. Habrá quienes hablen bien de mí en ese sentido, quienes hablen pestes y quienes no te puedan dar una opinión. Pero en cada instante di lo que pude con lo que tuve, así que poco importa, al menos a mí pues ya es pasado.

- Entonces?

- Entonces me importa un carajo si me creen buena o mala novia, mientras mi actual pareja esté a gusto algo estoy haciendo bien y cuando ya no lo esté pues que le llegue. Como todo en esta vida.

- Por eso casi nadie te soporta, no solo como novia. Dímelo a mí.

- Ya lo sé.

- Por qué ya no lloras?

- Y como para qué me quieres ver llorar?

- Hacerte una piedra no es madurar.

- Ni piedra, ni inmadura. Lloraré cuando se me venga en gana, cuando no me resulte inútil.

- Te estás volviendo una perra de nuevo? Me gustabas con tu buena onda.

- No, no necesito ser una perra ni ser buena onda. Soy lo que en este momento siento quiero ser y hacer. Ni buena, ni mala. Simplemente sin interés de creerme inalcanzable y sin interés por caer bien.

- Me dan miedo tus pinches huevos.

- Los tengo más grandes que tú, verdad cabrón?

- Ni tienes.

- Te los muestro?

Mira guapo. Deja te lo voy diciendo de una vez para que me evites el tener que responderte esto. Tú eres un tipo que me encanta, un tipo al que me quiero dar en todas las pinches formas que me pasan por la cabeza, un tipo al que sí, me quiero abrazar de vez en cuando. Pero hasta ahí, no seremos más, ni deseo que lo seamos. Hoy estás pero mañana ya no. No te crees falsas expectativas, yo no te ofrezco nada más que unos ratitos que te juro difícilmente olvidarás.

No, no vas a ser mi novio. Podemos observar las estrellas un rato, por qué no? Pero no vamos a inventarnos universos mientras me abrazas y observamos la luna.

No, esto no cambia nada. Simplemente soy yo disfrutando mi nuevo status de relación abierta.

Es cosa tuya si lo tomas o lo dejas.

Y si lo tomas te voy a hacer gozar como pocas veces en la vida.

El divertido juego de dejarte descubrir lo que me venga en gana.

Vamos a escribir una historia de esas, que difícilmente se olvidan.

No te puedo decir que no te vas a arrepentir, pero te aseguro que nunca lo vas a olvidar.

Quiero darme el lujo de besarte hasta que se me agrieten los labios.

Si me quieres, dímelo. Estaré ahí para escucharte con atención y, en algún momento, decirte que también te quiero.

Eres agradable, me gusta contarte algunas cosas pero eso no significa que confíe en ti.

No es personal, no confío en nadie.

No, no estoy esperando que me hagas confiar, simplemente es irrelevante a estas alturas.

Tampoco es algo que me duela, solo es así.

No confío en nadie y no eres excepción.

Pero te quiero, son cosas diferentes.

Hay algo maravilloso en su magia.

Algo tan profundo que disfruto cuando quema.

Contigo soy feliz mientras te reinventas.

Y cada día luces más hermosa.

El amor de mis muchas vidas :)

- Y qué más da que hayas querido a alguien o no? Todo se termina y es normal.

- La mayoría de la gente está destinada a irse de tu vida, son realmente pocas las personas que permanecerán, para qué sufrir por alguien que no se quedó?

- Exacto, no tiene caso. Pero muchos dirán que no te amaron, porque les es más fácil admitirte como un error que enfrentar los sentimientos.

- Eso es irrelevante. Ya no importa, hubo un tiempo en que eso quizá habría hecho diferencia pero ya no.

- Por ello es mejor desearles suerte y dejar que se mientan a sí mismos.

- Definitivamente, mi estimada. Eres un placer.

Usted, con esa forma de poner su sentir en unas cuantas letras con intención a ritmo y rima. Yo, con estas ganas de seguirla leyendo, seguir descubriendo esos misterios que no a cualquiera le comparte.

Aunque deberías, el mundo tiene que sentir estas olas y mareas que yo experimento al recorrerte en palabras.

Sí, haz caso y compártete con la gente. Sí, me encanta esa pasión que te hace no buscar beneficio alguno de tus escritos, de tus manualidades.

Eres humilde, eres auténtica, eres real, eres amiga y confidente, eres tú con toda tu amabilidad, tu calidez.

Eres esa voz grave que hizo que se me cayera todo al escucharla, eres ese tono de piel que me fascina, eres esa forma de hablar, de observar, de jugar con tus manos, eres esa corriente eléctrica que recorrió todo mi cuerpo cuando pusiste tu mano en mi cintura.

Pero por encima de todo, eres mi amiga, esa chica que me ha hecho reír como loca con sus ocurrencias, esa chica que te explora con la mirada.

Y me quedé esperando un "te quiero" que nunca llegó.

Jalé una silla y me senté en ella, paciente.

Pero mi cuerpo se durmió esperando y, exhausto al final, decidió pararse e irse.

Su "te amo" no volverá.

De hecho, quizá, nunca existió y fue un susurro de las voces que siempre te han acompañado.

Tengo la capacidad, y maldición, de vivir a muchos amores a la vez. Cosas fugaces en su mayoría, situaciones que termino olvidando pero hay un par de cosas que no olvido.

Y vaya que intento borrarlo.

Pero no puedo y aquí sigo, amando con la misma intensidad de toda mi vida.

No, no puedo amar menos, amar diferente. Conmigo es trágico, doloroso, quema, asfixia; pero también te hace tocar otros mundos, otras galaxias y dimensiones.

De la forma en que yo te he amado, lo bueno y lo malo, nunca nadie te va a amar, nadie podría ni imaginarlo.

Siempre agradeceré la existencia de una mujer que sepa decir las palabras exactas para sonrojarme.

Y sí, cariño, me dejaste volando.

Hace tiempo que noté tu coqueteo pero había decidido ignorarla pues contigo se huele el peligro. Pero poniendo tierra de por medio no me ha quedado de otra que admitirlo, me gustas.

Había intentado decirme que era solo una divertida amistad, pero yo sentí algo más en ese abrazo que me diste, pude casi sentir tus labios en los míos, sentí tu aliento y moría porque me besaras. Pero no lo hiciste, te quedaste así y yo con las ganas de sentir tu boca.

Ahora que finalmente hemos dejado la tontería a un lado sé que te deseo, para mí también eres una tentación. Eres perfecta y hermosa, no importa lo que otros digan, yo te deseo completa.

Y deseo ya probar tu piel, beber de tus labios, explorar tu cuerpo y adueñarme de tu vientre. Deseo sentirme dentro de ti, haciéndote mía a placer.

Muero por descubrir tu cuerpo e irlo llenando de besos, por sentir tu suave piel mientras me observas con esos ojos maravillosos.

Y cuando te vea ya no me voy a detener, vas a ser mi mujer.

No cualquiera tiene los ovarios bien puestos para dejar ir aquello que más ama en su vida.

Cuando recuerdo que lo que más he amado en este mundo ya no está conmigo, cualquier otra pérdida se hace tolerable.

A veces uno llora tanto que cree que morirá ahogado en sus propias lágrimas.

Pero no, una vez que sucede, que ya no te quedan más lágrimas que derramar, es entonces cuando encuentras tu propia fuerza.

Esa fuerza para no volver a atormentarte por quien no vale la pena.

Estando a tu lado aprendí lo que significa el amor verdadero, la pasión, el sentir tu alma tan unida a otro ser que ya nunca volverá a ser la misma, la felicidad de compartirte con alguien. Es por todo ello que las palabras de despedida no importan.

Los cuerpos pueden separarse pero mi más profunda esencia sigue siendo tuya.

Hoy es uno de esos días en que duele la nostalgia.

Me puedo costear un par de horas de sufrimiento.

No porque te haya mostrado una baja autoestima significa que así sea en realidad. La gente ve lo que les dejo ver.


Te dejaron por alguien más? Te sientes desechado?

No importa, recuerda que tal y como dice Bauman: en la modernidad líquida las relaciones personales son precarias, cosificadas, patológicas y externas. No solo le auguras poco tiempo a la nueva relación de tu expareja, sino que sabes que esa nueva relación probablemente es patológica y que en algún momento de su vida también será tratada como un objeto desechable de consumo.

A mí no me da miedo verte más días a la semana, ni mandarte más whatsapps de la cuenta y sabes por qué? Porque lo que siento por ti no es estándar.

Muchos padres quieren criar a sus hijos para que se conviertan en adultos que se preocupan por otras personas, pero en ocasiones los niños escuchan mensajes mezclados de ellos en relación a la importancia de la amabilidad. 

Un estudio reciente llevado a cabo por Richard Weissbourd, psicólogo de Harvard, encontró que el 80% de la población joven entrevistada piensa que sus padres se preocupan más por sus logros o felicidad que el hecho de que sus hijos se preocupen por el prójimo. La gran mayoría de los chicos también creen que sus padres se preocupan más por sus calificaciones que por si son amables. 

Es por ello que Weissbourd dirige un proyecto en Harvard enfocado en fortalecer las habilidades de los padres, de la comunidad estudiantil y de la sociedad para criar niños éticos y que se preocupen por los demás. Weissbourd comparte algunos pasos para criar a estos niños.

El primer paso es dejar en claro que la amabilidad y bondad son prioridades. Al reconocerle al niño actitudes de preocupación por otras personas al igual que se reconocen los logros individuales, los padres envían un poderoso mensaje: la amabilidad es valorada en su familia.

Junto con esto, los padres también necesitan proporcionar orientación sobre cómo lidiar con las emociones destructivas. Hay que recordarles a los niños que sentimientos como el enojo, la vergüenza, la envidia u otros sentimientos negativos están bien pero algunas maneras de lidiar con ellos no son de ayuda. Esto les enseñará maneras positivas de hacer frente a estas emociones, así ellos podrán expresar sus sentimientos de forma útil y apropiada.

La mejor manera de hacer esto es predicar con el ejemplo para que tus hijos hagan lo que deseas en este sentido. Los niños aprenden valores y ética mediante la observación de las acciones de los adultos que respetan y son importantes en sus vidas. No se trata de intentar ser perfecto, pero mostrarles que te esfuerzas por ser amable y empático es un poderoso mensaje. Una forma fácil de inculcar compasión en ellos es llevar a cabo trabajo comunitario en familia de forma regular.

Los padres también deben recordar que los niños necesitan practicar el atender y preocuparse por otros y expresar gratitud por aquellos que se preocupan por ellos y contribuyen a sus vidas. 

En la vida real, como en los medios de comunicación, existe oportunidad de discutir si la gente o los personajes están siendo considerados con las necesidades de otros y sus sentimientos. Es importante también extender el círculo de preocupación, es sencillo preocuparse por la familia y amigos, pero el reto es hacer que aprendan a preocuparse y a ser amables con la gente fuera de su círculo, sin importar barreras de idioma o distancia. 

Los niños no nacen simplemente buenos o malos y nunca hay que rendirnos con ellos. Necesitan adultos que los ayuden a convertirse en seres respetuosos, responsables, amables y empáticos por el bien de su comunidad sin importar su edad. 

Al trabajar para criar niños amables podemos hacer que estos valores existan y se respiren en las interacciones día a día de cada escuela y hogar.

Quizá de esta manera podamos hacer frente al mundo actual en el que ser cruel parece ser lo de hoy. Preocuparse por otros es otra forma de felicidad, en muchas ocasiones. 

No olvidemos que los niños que formemos hoy serán los que el día de mañana estarán tomando decisiones importantes que afectarán a muchas más personas, démosles las herramientas para que se conviertan en adultos con valores que valgan la pena.

Dejemos que sean mejores que nuestra actual generación, esa en la que hacer uso de la burla, la ironía, escudarse en cuestiones de perspectiva o en que se es muy sensible y todo se toma a pecho, se ha vuelto tan común y es, tristemente, tan aplaudido.

Fuente: https://mcc.gse.harvard.edu

Estaba durmiendo, tranquilamente, muy cansada del trabajo. Solo sientes un par de besos pero no es suficiente para despertar. Empieza a meter su mano por debajo del pantalón, a recorrer tu piel, las suaves yemas de sus dedos, su mano completa intentando intentando tocarlo todo. Quizá así me puedas despertar, tendrás que esforzarte un poco más. Sus uñas se muestran, ejercen un poco de presión sobre mi estómago, van bajando sin dejar sitio alguno. Sí, ya tienes mi atención, no soy tan difícil.


Abro los ojos y veo esa sonrisa, sabes que ya lo tienes. Busco tu boca y respondes con tu mano izquierda apretando mis senos. Entre besos te cuento que soñaba con galaxias, la infinidad de sistemas, con estrellas que nacen, la fusión de dos estrellas moribundas que dan origen a agujeros negros. Empiezas a hablarme de la teoría del campo gravitacional mientras juegas con mi clítoris, de Kepler al mismo tiempo que tu boca juega a ratos con mis pezones y tu mano va separando mis labios.

Va rápido o lento, no lo sé, pero mis ansias por sentirte dentro son enormes. Sí, me encuentro algo desesperada hoy. Mi cuerpo te apresura, te dice "ya, por favor". Sí, soy una pasiva en toda la extensión de la palabra. Terminas de bajar ese maldito pantalón estorboso, como puedo quito la sudadera, tú cómo siempre desnuda. 

Mis piernas abrazan tu cuerpo mientras mis manos se aferran a tu espalda y mis labios se entretienen en tus hombros. Continúas con la teoría de la relatividad y aquí poco te puedo refutar, tus dedos empiezan a penetrarme, a llegar hasta lo más profundo. Sí, estoy agitada e intentar acallar mis gemidos ya no es opción. Me muevo al compás de tus dedos, de tus caderas, de tu cabello. Te encantan las batallas y esta es una que no estás dispuesta a perder. 

Muerdo mis labios y quiero devorarme tu boca. Amo el sonido, el olor y el calor, echas mano de todo ello. Sí, sabes justo cómo penetrarme, tantos años te han servido de algo y sabes que no es tan fácil, has visto a un par desesperarse por no venirme. Qué puedo decir? Quizá mis expectativas son muy altas y ellas terminan siendo muy blandas. 

Me ayudas a incorporarme y ahora soy yo sobre ti, dejándome llevar y ya valiéndome madres los vecinos. Me encanto así y sigo moviéndome sobre tus dedos. A estas alturas es imposible describir lo que sucede sin caer en la vulgaridad. No tardo tanto en venirme, venirme de verdad y no pendejadas. 

Y la astrofísica? Se nos perdió en esas vueltas que le das a mi clítoris. Termino besándote, acomodando tu cabello y sonriéndote. Gracias por despertarme así. Sales de mí y llevo tus dedos a mi boca, sabes que me encanta mi sabor.

Sí, quiero seguir pero el trabajo apremia. Maldita alarma...

Juro que cuando regreses te haré pedazos.

No me pregunten qué siento, a veces siento tanto que tengo miedo de ya no sentir más.

Sí, todavía siento, a veces, a veces no.


Pero qué sientes? Vuelven a preguntar insistentes.

Siento que no pertenezco, ni aquí ni a allá.

Siento un vacío que se llena de amor por él. 

Siento pena y rabia de estar aqui.

Siento pena y rabia de no estar aquí.

Por qué siempre he tenido que querer ser más? Nunca seré más, siempre seré esto.

Siempre seré todo aquel pasado que no se borra.

Y es aquí donde veo con más claridad, aquí me vuelvo a encontrar y me tengo que embarrar de nuevo en toda la mierda.

Sí, soy yo, volví.

Ya sé que no importa lo que diga, es mi culpa y a estas alturas me da lo mismo. Te acostumbras a vivir con ese odio y lo vuelves parte de ti.

Siento que cada vez me conozco menos, cada vez olvido más lo que es mi vida, lo que ha sido.

Siento a ese amigo del cual nunca volví a saber, con quién podíamos hacer trizas al mundo usando nuestras palabras.

Siento a esa mujer que se fue, que ahora ya ni real parece.

Siento lo que he sido, lo que he vivido y lo observo todo desde fuera, pero el sentimiento es desde dentro.

Siento las nubes negras dando vueltas en mi cabeza.

Siento el amor que ya no me tienen más. Siento esa ternura que está muerta y enterrada.

Siento asco al verlo, al tener que sonreírle.

Siento esa inocencia perdida de una niña que se creía grande.

Siento desconsuelo al ya no encontrar refugio alguno.

Siento la ausencia de esa gente que alguna vez fue amiga y ahora ni sus nombres puedo recordar.

Siento ganas de devorarme a la gente, de probarla toda y sentir a través de ellos.

Siento ganas de sentir dentro de mí a mil mujeres más, esperando que alguna me provoque algo, algo que me diga que vivo más allá del simple y repugnante deseo que vive más en mi imaginación que en la realidad.

Siento esa necesidad de que me hagan daño para llegar a mi máximo placer sexual y siento la puta impotencia de que no exista una sola persona capaz de atreverse a hacerlo.

Siento ganas de que me tomen como la puta desgraciada que se sabe que soy y que no me volteen ni a ver después, para qué vas a voltear? 

Siento ganas de disfrutar ese ardor en la nariz, la garganta seca hasta que, pasado el tiempo, vuelvo a sentir con toda la intensidad de la que soy capaz. Siento la necesidad de esos sonidos que taladran mis oídos, esos olores que me provocan los mayores ascos, los colores y las formas que me hacen sentir que otra vez mi alma se conecta con algo no superficial, la felicidad de moverme, de ver y de imaginar lo que se me venga en gana.

Y a veces también siento la necesidad de que cualquier pendejo o pendeja se aproveche de mi deliciosa adicción por la coca, para cogerme sin que siquiera me de cuenta, sin que me toquen de alguna manera o hagan algo que me haga recordar alguna mala experiencia. Sin que un recuerdo doloroso venga a mi mente o a mi cuerpo.

Siento mi sangre congelada, incapaz de fluir, la tengo que hacer fluir ya, a como de lugar porque los vivos la transportan, los vivos sangran. Estoy viva? Tendremos que comprobarlo... 

Siento lo que siempre he sentido pero no he querido asumir para no herir a la gente cercana: hace mucho que morí.

Atentamente

La puta desgraciada.

No temas si te dejo entrar en mi vida, si te muestro mis grises, no temas por mis ganas de vida y mis ganas de muerte, todo lo soy y me complementa.

No soy como la mayoría pero tampoco soy especial, solo soy, lo que sea que soy...


Soy el guerrero que permanece en pie a punto de recibir la estocada final, soy el vagabundo que espera una mirada de misericordia, soy el guardián que se mantiene fiel a su promesa, soy ese niño pequeño que necesita a veces tu cuidado.

No hay nada que pueda ofrecer en realidad, pero, de vez en cuando, puedo prestar mis oídos, mis brazos y mis manos incluso cuando sé que yo no recibiré nada parecido.

Simplemente ya no espero nada...

No es que quiera vivir.

No es que quiera morir.


Necesito la adrenalina del cambio, sentir las diferentes corrientes que hay en este mundo.

Dejarle salir y que corra hasta quedar exhausto.

Que aulle hasta no poder emitir más sonidos.

Andar con mi manada un tiempo y mostrarme solidaria.

Después volver a mi camino en soledad, con toda la fuerza que sé que existe. 

Si es que al final nos vamos a morir solos.


Esas voces dentro de mí que no dejan de repetir "ciérrate Diana, hazlo ya y deja de portarte como una patética humana. La realidad es que a nadie le importa".

Por momentos no me creo ni humana, ni mujer, ni nada. Es como si fuese un ente observándolo todo a través de un recipiente, puedo tocar, puedo degustar, puedo sentir... ¿Puedo sentir realmente?

Y aspiro profundo, procuro probarlo todo y todo me sabe a humo, a niebla, arde y me gusta...

Y me hundo en los rojos, me revuelvo en los negros y me acuesto con los azules, pero no me hables de blancos, mucho menos de grises que los detesto.

¿Qué va? Si los grises viven en mi interior, brotan por los poros aunque me esfuerce en contenerlos.

No, no puedo ser normal. Vivir, actuar, amar, hablar, pensar de manera normal no son cosas para mí, habremos quienes nacemos para lo oscuro y nos sale de maravilla.

A veces intento ser como los demás pero no me sale, nunca he sido buena en ser un ser humano normal.


Por momentos no me creo ni humana, ni mujer, ni nada. Es como si fuese un ente observándolo todo a través de un recipiente, puedo tocar, puedo degustar, puedo sentir... Puedo sentir realmente?


Y aspiro profundo, procuro probarlo todo y todo me sabe a humo, a niebla, arde y me gusta...

Y me hundo en los rojos, me revuelvo en los negros y me acuesto con los azules, pero no me hables de blancos, mucho menos de grises que los detesto.

Qué va? Si los grises viven en mi interior, brotan por los poros aunque me esfuerce en contenerlos.

No, no puedo ser normal. Vivir, actuar, amar, hablar, pensar de manera normal no son cosas para mí, habemos quienes nacemos para lo oscuro y nos sale de maravilla.

Hay algo mágico en esta noche, algo de mí se queda impregnado en ella, una parte de mi esencia vivirá por siempre aquí. Incluso cuando me haya ido, recuerda esta noche, una simple noche en la que el viento sopló ligeramente mientras la gente iba y venía presurosa en su andar, mientras se resquebrajaba mi voluntad, cuando reías por cortesía. 

Aquí es en donde habito, soy de las noches en que mi mente no para de conversar consigo misma, pues sabe que nadie más ha de entenderla. 

Algún día el mundo conocerá los secretos y ese pedazo de alma que permanece petrificado volverá a tener cuerpo.

Pero de momento, lo que nos queda es esta noche en que hablamos con el murmullo del viento, con esa luna inerte que nunca responde, con letras que parecen decir tanto pero en realidad no dicen nada.

Algún día, seré, existiré...
Dicen que toda persona que pasa por tu vida tiene un propósito y te deja una enseñanza. Debo creer que es cierto, de lo contrario pensaría que he perdido mucho tiempo de mi vida. De alguna manera llevas la marca de toda esa gente, lo que haces con ella es ya cosa tuya.
Yo, al igual que todos, he tenido momentos gloriosos, momentos buenos así como momentos malos y momentos de infierno; y todo esto ha de haber tocado a alguien en algún momento.
Así que no se arrepientan de haber sido como fuesen, a alguien pudiste ya haberle enseñado algo sin que te dieras cuenta.
Más bien aprende, aprende a no hacer daño de nuevo, a no permitir que te hagan daño.
Llega un momento en que dejas de pelear,  ya no le ves sentido al hacerlo ni te divierte y cuando dejas caer ese manto das entrada a gente maravillosa.
Me ha pasado, le conocí justo así y, aunque es poco el tiempo que lleva en mi vida, me ha tocado de formas inimaginables.
Creo que mi punto es, cuando empieces a aceptar que hay gente que simplemente ya no puede estar en tu vida, por mucho sentimiento que todavía exista, cuando reconozcas lo que deseas de la gente que te rodea sin tener miedo, cuando ya no te de miedo vivir lo que estás viviendo pero te hagas responsable de las consecuencias; entonces ya no te dará miedo decirle "te quiero" a alguien que recién ha llegado a tu vida, y le querrás con todo lo que viene cargando, con todo aquello que antes te era impensable.
Y verás lo interesante que se pone la vida cuando en vez de hacerla de pedo por todo solo lo dejas fluir.
He conocido gente que desearía no haber dejado entrar, ahora solo les agradezco por enseñarme justo lo que no quiero. Al igual que he conocido y sigo conociendo gente maravillosa que ojalá se quede un buen rato en mi vida y pueda aprender mucho de ellos.
Y esto nada tiene que ver con el amor de pareja.
Buen día.
Cuando descubres que una gran amiga, un ser especial, un ser hermoso con todo y sus defectos, también tuvo que pasar por lo mismo que tú.
Esa rabia, esa impotencia, esas ganas de querer asesinar a alguien...

lunes, 11 de septiembre de 2017

Contemplo en soledad desde mi ventana, los árboles entre rayos de sol, las risas infantiles en la muerte que son una daga en mi corazón, la serpiente celosa de la viuda virgen. 
Contempla los árboles bañados por el sol y niños de teces arrugadas con bastón cuando sea solo el recuerdo de las risas y los brotes del tiempo. 
Me siento sola y trato de amarlos, con el abrazo frío de la serpiente. Me siento sola y trato de amarlos, me siento sola y río.