Hace tiempo que noté tu coqueteo pero había decidido ignorarla pues contigo se huele el peligro. Pero poniendo tierra de por medio no me ha quedado de otra que admitirlo, me gustas.
Había intentado decirme que era solo una divertida amistad, pero yo sentí algo más en ese abrazo que me diste, pude casi sentir tus labios en los míos, sentí tu aliento y moría porque me besaras. Pero no lo hiciste, te quedaste así y yo con las ganas de sentir tu boca.
Ahora que finalmente hemos dejado la tontería a un lado sé que te deseo, para mí también eres una tentación. Eres perfecta y hermosa, no importa lo que otros digan, yo te deseo completa.
Y deseo ya probar tu piel, beber de tus labios, explorar tu cuerpo y adueñarme de tu vientre. Deseo sentirme dentro de ti, haciéndote mía a placer.
Muero por descubrir tu cuerpo e irlo llenando de besos, por sentir tu suave piel mientras me observas con esos ojos maravillosos.
Y cuando te vea ya no me voy a detener, vas a ser mi mujer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario