miércoles, 8 de marzo de 2017

Fomentando la ciencia en nuestras niñas.

¿Alguna vez se han puesto a analizar la proporción de hombres y mujeres que hay en licenciaturas relacionadas con ingeniería y ciencia? Es evidente que existe una mayor cantidad de hombres que de mujeres estudiando en estas áreas. Las que hayan pasado por esto bien deben saberlo. Si bien es cierto que en tiempos modernos el número de chicas ha aumentado en la matrícula de facultades de ciencia básica e ingeniería, aún falta mucho por hacer.

Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Qué lleva a una adolescente a decantarse por una licenciatura de tipo social en vez de una en ciencia? Y mucho más importante, ¿qué podemos hacer al respecto?
Es cierto que la calidad educativa del país es baja, en Chiapas mucho más, y que esto influye directamente en el interés científico de niños y jóvenes; ¿cómo es que existen historias de éxito dentro de nuestro país?

Es bastante común que en la educación básica las materias más odiadas sean las relacionadas a matemáticas, biología, química y física; creo que todos en algún momento las hemos detestado, seamos realistas, no son materias fáciles y requieren de muchísimo esfuerzo y atención.

A esto hay que sumarle las pésimas habilidades de enseñanza de muchos maestros y su total desinterés y conocimiento por dichas materias. No se crea en el alumno el interés por adentrarse en este mundo, no se le transmite pasión alguna por el conocimiento de cosas tan fundamentales como el funcionamiento del universo y peor todavía, nuestro sistema educativo está diseñado para que el alumno memorice y repita sin detenerse a analizar las razones de las cosas. En otras palabras, con nuestro cuadrado sistema de calificaciones matamos la imaginación del niño, esa vena nata de científico que todos tenemos de pequeños.

Alguna vez en una charla con mis compañeros de laboratorio, después de unas cervezas he de aclarar, llegamos a la conclusión de que los investigadores no somos más que adultos que no hemos perdido esa parte de nuestra infancia, la de preguntarnos “¿y por qué sucede esto?”, todavía mejor, ¡nos pagan por seguir jugando! Somos realmente afortunados, aunque no siempre se sienta así. ¿Por qué no permitir que más niñas formen parte de esto? ¿Por qué no se atreven?

Desconozco mucho sobre feminismo y estas cuestiones, pero me parece evidente que las niñas tienen mucho menos acceso a ciencia y tecnología, supongo por nuestra misma sociedad tan machista; ahora sumen pobreza y rezago educativo. ¿Alarmante no?

Si tuvieron la oportunidad de asistir a escuelas en donde se hace mucho énfasis en actividades extracurriculares, analicen qué clase de actividades son. Para las niñas generalmente está danza, canto, bordado, mecanografía (¿todavía? Really?), en fin, actividades muy enfocadas a que las niñas luzcan lindas y se manchen poco las manos. En el caso de los niños hay desde deportes hasta talleres de carpintería, eléctrica, mecánica, cosas más enfocadas a nuestra tema de interés. Desde ahí les mandamos un mensaje a nuestras niñas, desde ahí las vamos enfocando a cierto tipo de carreras lejanas a ciencia. No me lo tomen a mal, en sociales hay también carreras necesarias e importantes, sin duda. Entonces ¿cómo hacerle para que toda esa información llegue también a las niñas desde edades tempranas?

Para empezar haciéndonos responsables del papel que nos toca jugar en la vida de un niño, ya sea como padres o como docentes. Actualmente existen muchas herramientas para hacerlo, hay desde vídeos en youtube, revistas con contenido científico para niños, programas de televisión (mundo de Beakman, te lo debo todo), vaya, desde que empiezan a jugar con un smarphone hay ya un acercamiento. No permitamos entonces que estas herramientas sean desaprovechadas. No tengan miedo de dejar a sus niñas explorar el mundo.

Pero hay que ser realistas, no todas las niñas tienen estas ventajas. Hace unos días mi hermana impartió un taller de derechos humanos y género (o algo así) en una escuela de esas en las que toman clases en el patio y me comentaba muy sorprendida que muchas de estas niñas están interesadas en la ciencia, pero sus padres se oponen y no tienen ni la menor idea de cómo acercarse a este mundo.
Es emocionante, al menos para mí, ver esa pasión innata en estas niñas que nunca han tenido un laboratorio decente para trabajar. Es aquí en donde los que estamos de alguna manera relacionados a esta área podemos hacer algo.

Una gran herramienta de divulgación científica son los cafés de ciencia, en donde solo te sientas con tu taza de café (deli deli) a platicar sobre algún tema en específico, los chicos te hacen preguntas, les platicas sobre la vida de un investigador o alguien relacionado a tecnología, de manera informal en un ambiente muy casual. Parece algo muy básico pero muchos chicos que he conocido han despertado mayor interés en la ciencia gracias a esto, especialmente niñas que ven que otras mujeres han podido.
Existen diversas estrategias que se pueden diseñar, talleres cortos de ciencia, experimentos muy básicos, pláticas con investigadores de otros estados y/o países, entre otras. Se puede realizar incluso un catálogo con diversas becas que las niñas tienen que conocer (trabajando en ello), tienen que saber que no están solas, que se puede si realmente se trabaja por ello y si se establecen redes de trabajo que las apoyen desde cuestiones de interés hasta trámites administrativos (esto es un sueño muy mío), que cuando la niña termine el bachillerato tenga muchas más ganas de comerse el mundo, de desafiar al mundo que ha sido generalmente dominado por hombres, de aportar nuevos conocimientos y, especialmente, de demostrarse a sí misma que es capaz de hacerlo, que ser mujer no la hace menos apta para las matemáticas y las ciencias.

Y no saben lo genial que es cuando siendo mujer logras hacer mejores experimentos, mejor estadística, mejor ciencia que los hombres que no daban un peso por ti, que creían que no ibas ni a pasar del primer semestre de ingeniería (incluso profesores) xD

¿Ustedes qué opinan? Si son de algún área relacionada, ¿cómo les surgió el interés? Si no tienen nada que ver con esto, ¿por qué nunca les interesó?

Mi mundo es la ciencia, aunque ya se me había olvidado un poco.

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