No me arrepiento a pesar de todo porque al fin he reunido el valor de emprender este viaje sin retorno, este viaje que llevo tantos años queriendo hacer.
En este viaje no hay maletas, Chewie no será más mi acompañante, no hay boleto redondo.
No hay retorno.
Me despido de todos, no pude hacerlo de mis alumnos. La gente no lo sabe, pero me estoy despidiendo de ellos con una sonrisa y un apretón de manos. Es solo que no soporto que me toquen.
Y anhelo que en esos aires, que en esos suelos, que en esos aires y esas mil lunas; exista una dimensión en donde al menos alguien entienda y pueda ver.
En esas otras dimensiones lo consigo, le entrego el anillo que compré para ella, acepta ser mi esposa y construyo una casita en la montaña. En otras dimensiones le puedo explicar con palabras de mejor manera.
En otras dimensiones camino sonriente de la mano de un pequeño o una pequeña que tiene su mirada y Chewie va al lado.
Mi Chewie, eres al que no quisiera despedir jamás, pero a donde voy ya no puedes acompañarme. Nunca te quise dejar, pero esta vez lo tengo que hacer porque este es tu lugar, este mundo en donde sacas sonrisas de los más duros corazones.
Me despido ya, observo a mi madre y, aunque no lo pueda explicar, le digo que la amo, le agradezco porque tal vez gracias a ella mi paso por este mundo no sea tan olvidado. En mi mente estrecho la mano de mi padre y le agradezco por enseñarme a trabajar.
En cuanto suba, en cuanto tome ese tren me pondré una rica frasada encima y ya no tendré frío, ya no sentiré más.
Nunca fui débil, nunca dejé de intentar, de hacer cosas pero hoy más que nunca reafirmo mi teoría de que habemos quienes nacemos para esto.
A dónde voy no necesito trabajo, no necesito dinero. El cochino dinero de mierda que todo lo arruina se tenga o no.
A dónde voy habrá una película que tal vez cuente fragmentos de mi historia, fragmentos que nadie entenderá y que se perderan, como se pierde todo con el tiempo.
Gracias monstruo gris de la pared por venir a cobijarme de nuevo. Al final de cuentas, eres mi único amigo.
Sin más que agregar, escribo aquí en donde sé que nadie ha de leerme jamás.
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