lunes, 30 de diciembre de 2019

Entregar el cuerpo como quien ofrece caramelos a niños. Al final de cuentas, cuando no hay más, cuando dentro ya se no se tiene más, al menos aquí, al menos así, puedo sentir el contacto con algo no frío.

Sé que aquí no encontraré nada, es que ya no hay nada, pero al menos unos minutos mi mente se apagará y esperaré a que termine, porque es lo que hay que hacer. 

Supongo que debo agradecer a quienes me enseñaron a usar así mi cuerpo de pequeña, porque por lo menos tengo esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario