Declaró este año como el año de la perdición. No más miedos, si he de caer de nuevo voy a caer hasta el fondo, sin ninguna intención de volverme a levantar.
Finalmente, ya no queda más por perder. Todo aquello por lo que luché y trabajé se ha esfumado. Para qué seguirme resistiendo al hecho de lo que soy, una adicta en pausa?
Tantos años que duró esa pausa, tanto trabajo que costó para nada. Al menos así puedo respirar, sentir paz y, algunas veces, compartir espacio con otro ser.
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